Cantidad de envíos: 1799 Edad: 39 Bombero: Hasta que el Cuerpo Aguante Puntos: 1473 Reputación: 0 Fecha de inscripción: 24/12/2007
Tema: Mayoría de edad, Bombero, hasta que el cuerpo aguante Lun 7 Jul 2008 - 19:54
Hoy cumplo 18 años en el Servicio de Bomberos en activo, dejo la minoría de edad. En un sentido -en España, a los 18 años-, la Ley entiende a los hijos como "mayores de edad". En otro sentido, la mayoría de edad según la corriente de pensamiento de la ilustración; la "minoría de edad" es una idea que habla acerca de la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro.
Por minoría de edad se entiende la incapacidad de usar la razón por uno mismo, plegándose a la dirección de otro; y somos culpables porque aceptamos esta dependencia voluntariamente.
Los números¿son importantes? ingresé a la edad de "20" años, hoy tengo 38 años, 18 años en servicio activo, la antigüedad laboral se mide en trienios (3 años), es decir, 6 trienios. La edad teórica para poder opositar es de 18 años, en la práctica con la desaparición por "las buenas" de la categoría de Bombero, y con la exigencia de permisos de conducción, la edad es algo mayor; el último servicio de 24 horas, el del día 4 de Julio, resultó que era el miembro activo de mayor antigüedad, el "abuelo" al menos en antigüedad (no sé si en edad también) Hace 18 años, algún opositor de hoy día estaba asomando la nariz al mundo, hace 18 años, los miembros más veteranos en este SEI de Bomberos, contaban con una antigüedad de "13 años" (no más), es un Parque (sólo uno) joven, creado en 1977, 13 años de vida que daba para alardear de haberlo visto todo, (con alguna contada excepción) exclamaciones como ¡que trabajen los jóvenes!. He pasado de ser un novato con ilusiones y sin experiencia, a ser un veterano quemado y con malas experiencias. Perdí muchos años entre distinguir la labor de Bombero, la vida en el Parque y la (des)organización del SEI de Bomberos, pero hoy no toca esa canción, a estas gestas me suelo referir como el día de la marmota, de la película de Harold Ramis "Atrapado en el Tiempo" con un Bill Murray -insuperable en su papel de reportero cínico-, condenado a revivir una y otra vez el mismo día, hasta que ¡salga bien!. Como resumen y analogía no está mal, una frase del Servicio "Borrón y cuenta nueva" dieciocho años de borrones... Lo cierto es que en 18 años he visto muchas cosas, ya no están todos los que estaban hace 18 años, algunos, como se suele decir, pasaron a mejor vida, otros se jubilaron, en lo laboral y en la vida "marital" de parque. El ideal de la Ilustración fue la naturaleza a través de la razón. “La Ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. Él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro.
Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude!¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la Ilustración.” Y he aquí, el resumen sin entrar en detalles, situaciones y nombres del gran dilema del Parque de Bomberos.
Hace un año, comencé a anotar en este cuaderno de notas de bombero, al principio con problemas técnicos, con las zancadillas del miedo y los prejuicios, sin ninguna idea en claro ni final acerca de la orientación de la bitácora de Bombero, poco a poco, muy despacio le voy cogiendo el pulso (creo que puede, que debe de mejorar)
** Puedes sobre mí dar opinión sesgada Criticar mi oficio que no es porvenir! Que alimentó la hoguera de la imaginación
Al menos un balance rápido de estos 18 años en positivo es la superar una época, de dejar atrás la minoría de edad de (la humanidad) los grupos y el comienzo de una nueva etapa donde las personas se atreviesen a pensar por sí mismas. Kant la justificó sentenciando que hay que tomar decisiones por uno mismo, diciendo que se hace eso, no por voluntad propia, sino “porque no va a venir nadie.” Tal y como reza en el estribillo de un tema de Mago de OZ
** Busco en el camino todas las respuestas Y me he dado cuenta que están en mí Comunicador de sueños quiero ser...
** Mago De Oz - Hasta Que El Cuerpo Aguante (el tema del vídeo) Moraleja; hoy me pregunto ¿Por qué fracaso la Ilustración? por qué esa preferencia a vivir en minoría de edad, aunque por doquier oigamos un clamor que nos invita a pensar por uno mismo, los pedagogos proclaman que la educación consiste en enseñar a pensar y sean muchos los que de puertas a fuera blasonan de no admitir directrices ajenas, se precisa mucho arrojo para pensar por uno mismo... El que piensa por sí mismo pronto se convierte en hereje al que la comunidad persigue encarnizadamente.
"Muchas personas prefieren cambiar de opinión por temor de dejar ser parte de un grupo o quedar mal ante los amigos"
Por suerte, por desgracia no soy como la mayoría, soy un bicho raro, un Quijote según mis allegados de Parque, un Bombero QUEMADO según un "Mobber" en su momento de máximo poder, uno al final de todo, debe y tiene que aceptar lo que es, y perder el temor a exponer sus opiniones, por muchas injurias, injusticias y amenazas que le profesen...
Oscar Wilde escribió:
Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.
Cantidad de envíos: 1554 Edad: 39 Localización: Planeta Tierra Bombero: Bombero de los Malos Puntos: 1159 Reputación: 0 Fecha de inscripción: 25/12/2007
Tema: Re: Mayoría de edad, Bombero, hasta que el cuerpo aguante Mar 8 Jul 2008 - 8:51
Oscar Wilde escribió:
Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.
Cantidad de envíos: 4 Edad: 53 Localización: en el Parque a ratos Bombero: síiiiiiiiiiiii, de Alcorcón Puntos: 804 Reputación: 0 Fecha de inscripción: 28/05/2008
Tema: Re: Mayoría de edad, Bombero, hasta que el cuerpo aguante Mar 8 Jul 2008 - 21:02
Creo haber aprendido que la vida te ofrece las experiencias que necesitas, que nada es "bueno" ni "malo" si no necesario. Tal vez creamos que nos han tratado injustamente (eso incluye a ese concepto llamado "vida") y en cierto modon ese pensamiento esté justificado, pero habría que preguntarse antes qué hicimos para prevenirlo, evitarlo o rectificar a tiempo. Soy de la opinión de que cada uno acaba teniendo en la vida( y tal vez hasta en la muerte...) lo que desea y se merece ( al fin y al cabo resulta de un proyección a largo plazo de sus pensamientos, palabras y acciones). No se mucho sobre mobbing y menos sobre quemados ( ni quiero..ja,ja,ja). Sé que, pese a los problemas y desengaños profesionales ( que he aprendido a dejar atrás), me siento muy orgulloso de ser bombero ( y ya van 24 años), que veo (prefiero ver...) el lado amable, gratificante y valeroso de esta profesión.
En más de una ocasión mis "compis" me han escuchado, al regresar de una intervención, eso de: " 100 veces que naciera, 100 veces que sería bombero". Os lo aseguro: lo digo de veras. Sé que hay problemas, injusticias y a veces hasta evidente falta de compañerismo pero, si lo observáis con la adecuada perspectiva ( os hablo a vosotros: BOMBEROS) pesa muchísimo más los buenos ratos en el parque, la satisfacción después de una buena intervención ( y no hace falta rescatar a un niño...),los favores que te han hecho desinteresadamente y los amigos-compañeros que has ido fraguando a través de años y años.
Hace poco un compañero al que aprecio me refería los tremendos y repetidos abrazos que se daban después de un incendio complicado de varias horas y con bastante riesgo ( yo también he vivido-sentido eso). Eso cuenta...y mucho. Eso une. Les ha ocurrido a todos los cuerpos que han luchado en situaciones límite: Ejército en combate, policías en actos de riesgo de vida, montañeros y submarinistas en rescates, etc... Tal vez necesitaríamos siniestros más frecuentes y de mayor gravedad para valorar nuestra profesión y a nuestros compañeros ( Dios nos libre..ja,ja,ja). Creo que el concepto básico ha quedado claro, al menos lo he intentado y SIEMPRE bajo mi humilde opinión.
No pretendo desvirtuar toda la exposición de nuestro querido Liberathor pero, desde luego, no puedo compartir su pesimismo(aunque sí respetarlo). Es una cuestión de carácter, de actitud, de vaso medio lleno, medio vació. Para gustos...los colores.
Cantidad de envíos: 1006 Bombero: BURN-OUT Puntos: 1246 Reputación: 0 Fecha de inscripción: 29/12/2007
Tema: Re: Mayoría de edad, Bombero, hasta que el cuerpo aguante Miér 9 Jul 2008 - 0:15
julianrev escribió:
Creo haber aprendido que la vida te ofrece las experiencias que necesitas, que nada es "bueno" ni "malo" si no necesario.
No pretendo desvirtuar toda la exposición de nuestro querido Liberathor pero, desde luego, no puedo compartir su pesimismo(aunque sí respetarlo).
liberaTHOR y BURNOUT son las dos caras de una misma moneda esto no es un secreto, o es uno de esos secretos a voces de los de "¡esto que voy a contar, que no salga de aquí!" frase bomberil donde las haya... hecha la "intro" te participo de que si "liberaTHOR" es la cara ¡optimista! BURN-OUT es la pesimista, la voz más agria... releído el relato entiendo que lo hayas leído como "oscuro" no obstante, hazme caso, al menos por esta vez, de que lo aligere muy, mucho... Bun-OUT el reverso de la misma moneda, lo habría contado mucho más PESIMISTA...
Cada uno percibe con sus sentidos y se expresa en sus propios términos, algunos, como bien sabes, solo se subrogan a las opiniones de otros, y cada uno tiene sus sentidos y se presupone de sentido común que como dijo Descartes es el menos común de los sentidos y al mismo tiempo la cosa mejor repartida del mundo, pues todo el mundo, juzga tener el suficiente y el más acertado...
En fin, tras esta larga aclaración, te regalo una historia (para cuentos ya tenemos una abultada experiencia laboral) de Jorge Bucay;
OBSTACULOS - Cuentos para pensar - Jorge Bucay
Jorge Bucay escribió:
Este texto que reproduzco aquí no es en realidad un cuento, sino más bien una meditación guiada, diseñada en forma de ensueño dirigido, para explorar las verdaderas razones de algunos de nuestros fracasos. Me permito sugerirte que lo leas lentamente, intentando detenerte unos instantes en cada frase, visualizándote en cada situación.
Voy andando por un sendero. Dejo que mis pies me lleven. Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae. Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esa ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, lo que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos. Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no importa. Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo... dudo. Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando. Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado.
Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que está allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos. ... Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo... y resisto. Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado... descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños... Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. debo escalarlo. La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso. Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino, un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad. Me recuerda a mí mismo... cuando era niño. Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja:
- ¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?
El niño se encoge de hombros y me contesta:
- ¿Por qué me lo preguntas a mí?
Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras...
Los obstáculos los trajiste tú.
_________________
Mayoría de edad, Bombero, hasta que el cuerpo aguante